jueves, 4 de diciembre de 2008

Tú sí que eres grande, Gennet


Imagina que naces en uno de los países más pobres del mundo, Etiopía, que, para más inri,está en guerra.

Imagina que naces sordo y mudo.

Imagina que, siendo muy niño, tus padres te abandonan y debes sobrevivir vagando por las calles, pidiendo comida y bebida mediante gestos (recuerda que no puedes hablar).

Imagina que tu "buena estrella", antes de despedirse de ti, te deja un último regalo: te quedas ciego a causa de una infección.

Estaréis pensando, "vaya imaginación que tiene Quique, debería ver menos televisión, es imposible que una historia así sea cierta". Pues, amigos, es totalmente real, así fue la niñez Gennet Corcuera.

Os sigo contando su historia, que ahora viene la parte buena:

Las cosas empezaron a mejorar cuando unas monjas la recogieron de la calle y la llevaron a un orfanato. Estando allí, una voluntaria española que ayudaba a las monjas, Carmen, sintiendo pena porque los otros niños la pegaban por ser ciega y sordomuda, decidió adoptarla y traerla a España.

Llega a nuestro país con 7 años y gracias a la educación que recibe en un centro de la ONCE aprende a expresarse, a leer en braille y a utilizar el lenguaje dactilológico. Hasta finalizar la E.S.O. compartió aulas con estudiantes sordociegos, pero luego el bachillerato lo realizó en un instituto normal, el Leandro Fernández Moratín de Pastrana (Guadalajara)*, donde compartió aulas con estudiantes y profesores ajenos al sistema de educación especial para discapacitados.

Gracias a su esfuerzo y al de sus maestros y compañeros, muchos de los cuales aprendieron lenguaje de signos para poder comunicarse con ella, no sólo terminó el bachillerato, sino que fue capaz de obtener un 7,28 en selectividad.


Gennet ahora está en la universidad, estudia 2º de Magisterio, quiere ser profesora de educación especial para dar clases a niños sordociegos.

Desde aquí mi total admiración a Gennet y a su madre, Carmen, sobre todo a ellas, pero no sólo, también a todos los que han colaborado en su educación y en conseguir que Gennet pueda estar hoy en la universidad. Muchas veces nos quejamos de nuestra sociedad, pero también tenemos que ser conscientes de todo lo que tenemos y valorar la suerte que tenemos por vivir en este país y en esta época. ¿Os imagináis como sería ahora la vida de Gennet si hubiera seguido en su país natal?

Os dejo el vínculo a la entrevista que la hicieron en La Vanguardia hace unos días. Es increíble, os recomiendo que la leáis, para empezar Gennet pregunta sorprendida a la entrevistadora que porque quiere entrevistarla. La periodista responde que porque es la primera sordociega universitaria en España. Yo hubiera dicho, "Joder, cariño, porque eres sorda, muda y ciega y vas a la universidad, ¿te parece poco, hija mía?"

Cierro con una maravillosa definición que hace cuando la preguntan qué es el mar:

"Fuerza, sabor. La marea que me lleva. Las olas que me empujan. Una es grande, la siguiente es pequeña".

Tú sí que eres grande, Gennet.

* Gennet, sus profesores y compañeros de Instituto recibieron una distinción de la Junta de Castilla-La Mancha durante la celebración del Día de la Enseñanza del año pasado.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno quique, no tenía ni idea de la historia de esta chica, me ha emocionado.
Otra cosa, no sabía que nuestro sistema educativo fuese tan bueno...

Saludos,

Cio-Cio San (si, se me ha olvidado la contraseña!!!!)

Beni dijo...

Después de leer la historia, te das cuenta de los insignificantes que son nuestros problemas, y también de la suerte que tenemos de vivir donde vivimos, por mucho que nos quejemos...
Son el tipo de cosas que sólo valora cuando no las tienes, la vista, la voz, el oído, la libertad, la educación...
Y por supuesto, olé para Gennet y toda la gente que la ha ayudado.
También a ti, Quique, por darnos a conocer la historia.

eva dijo...

gracias por darnos a conocer esta historia,gennet es otro ejemplo de superación,besos de eva y wy

Eduardo Sánchez Butragueño dijo...

Excelente post Quique. Muchas gracias por tus palabras en mi blog y por supuesto que no me importa que lo enlaces y te inspires en él...¡faltaría más!
Abrazos.

Bea dijo...

Si no me equivoco esta chica fue adoptada por una família que primero la tuvo en Barcelona, o hay un caso igual al de ella,porque si es quién yo pienso la conocí cuando la trajeron a España hace muchos años ya...Estuvo una semana viviendo en el edificio de al lado de mi casa en Barcelona y a las chicas nos distinguía por los pendientes,por lo que no me pude cambiar de modelo en todo ese tiempo para que no se despistara. Todo un ejemplo de vida!