viernes, 22 de mayo de 2009

Ahora vas y lo cascas


Ayer, regañé a Lucía porque estaba chupando el cordón de un teléfono móvil de juguete. Rosa y de la Barbie, of course, que mi niña es muy niña.

- “Lucía, no te metas eso en la boca”.
- “Hago lo que quiero, no me tienes que decir lo que me meto en la boca”.

Mal empezamos. En fin, paciencia, sigamos, de buen rollito:

- “Cariño, en la boca se meten cosas de comer o beber, pero no juguetes u otras cosas, porque pueden estar sucios y luego te pones malita”.
- “Tú también te metes en la boca otras cosas que no son de comer o de beber y no te digo nada. Y si yo no te digo nada a ti, tú tampoco me tienes que decir nada a mí”.
- “Pero, Lucía, si veo que estás haciendo algo mal te lo tendré que decir, es por tu bien. Además, yo no me meto en la boca nada que no sea comida o bebida”.
- “Sí, papá. Tú fumas y eso es malo. Y si yo no te digo nada a ti, tú no me tienes que decir nada a mí. Eso es así”.

Y tanto que es así. Sólo falto que me dijera, “¡hala, ahora vas y lo cascas, so listo!”.

5 comentarios:

nomoreliendres dijo...

Madre mía en cuanto tenga el tomatazo estás perdido...

Anónimo dijo...

bueno, al menos son cigarros lo que ve que te metes en la boca....
jajajajajaja

isa dijo...

Lucía ha estado geniaaal!!, a ver si aprendes un poco de ella, hombre!!.

isa dijo...

Jajjaajaaaaa, me parto con tus historias con Lucía!

Antonio Illán dijo...

No sé si la anécdota es verdad. Pero a mi me hizo dejar el tabaco la tenacidad de mi hijo el pequeño. Aún guardo cómic y otras cosas que me ponía por todos los rincones de la casa.
Así que ahora te toca a tí dar una lección con el ejemplo a tu hija.