Si lo sé no me tomo un café antes de entrar a
trabajar. No por el café, sino por el diario que he leído mientras desayunaba. El
Día de Toledo, que llevaba este titular en portada: “Fracaso rotundo de la
huelga general. CCOO y UGT dejan a los trabajadores en manos de un gobierno
firme”.
Entiendo que la valoración de la huelga, el éxito o
el fracaso, es una apreciación subjetiva y, como tal, difícil de medir. Además,
es innegable que los resultados, más allá de quien nos los proporcione, son muy
desiguales también según el sector del que estemos hablando. El seguimiento ha
sido escaso en el comercio y los servicios y, en cambio, ha sido grande en la
industria o el transporte. Creo que eso no hace falta que nos lo cuente nadie,
todos tenemos ojos y hemos visto comercios abiertos y fábricas cerradas.
Pero, hombre, pese a, ya digo, lo subjetivo de la
valoración, hablar de “fracaso rotundo” y de que los sindicatos “dejan a los
trabajadores en manos de un gobierno firme” me parece lamentable y apestoso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario